Divorcio y Niños: Claves para un proceso jurídico que respete su estabilidad afectiva

Divorcio y Niños

El divorcio es un proceso complejo que no solo afecta a la pareja, sino también —y con gran fuerza— a los hijos. En este artículo, abordaremos cómo un divorcio bien gestionado puede proteger la salud emocional de los niños, y cuál es el rol clave que cumple un abogado de familia en este proceso.

¿Cómo afecta el divorcio a los niños?

Un divorcio puede generar en los niños sentimientos de incertidumbre, ansiedad y tristeza. El cambio en la rutina, la separación de los padres y el posible traslado de domicilio o colegio son factores que alteran profundamente su mundo afectivo.

Por eso, es esencial que durante todo el proceso se privilegie el interés superior del niño, tal como lo establece la legislación chilena. Esto implica tomar decisiones que prioricen su bienestar por sobre los desacuerdos entre adultos.

El rol del abogado en un divorcio con hijos

No todos los divorcios deben ser batallas legales. Un buen abogado familiar puede:

  • Fomentar acuerdos amistosos que reduzcan el estrés en los niños.
  • Promover la mediación familiar antes de llegar a juicio.
  • Ayudar a establecer régimen de visitas, pensión alimenticia y custodia de forma empática y práctica.
  • Asegurarse de que el niño no sea instrumentalizado como medio de presión emocional o legal.

En otras palabras, el abogado no solo vela por los derechos del cliente, sino también por el equilibrio emocional del menor.

Consejos para proteger la salud emocional de tus hijos durante un divorcio

1. Explica la situación con palabras simples

No se trata de ocultar la verdad, sino de adaptarla a su edad. Los niños merecen una explicación clara, sin detalles innecesarios ni culpas.

2. Evita discusiones frente a ellos

Las confrontaciones entre padres aumentan el estrés infantil. Mantén un ambiente sereno y procura que tu hijo no se convierta en “el mensajero” entre ambos.

3. Mantén rutinas estables

La rutina aporta seguridad. Siempre que sea posible, conserva los horarios de comida, estudio y descanso.

4. Usa herramientas para apoyar su regulación emocional

Durante el divorcio, es común que los niños tengan dificultades para dormir, concentrarse o canalizar emociones. Aquí, los juguetes sensoriales pueden ser aliados poderosos. Algunos productos recomendados son peluches con peso y fidgets sensoriales diseñados para favorecer la autorregulación emocional en entornos familiares complejos.

¿Qué dice la ley sobre el cuidado de los niños en divorcios?

En Chile, la ley establece que toda decisión relacionada con los hijos debe regirse por el principio del interés superior del niño, lo que incluye:

  • El derecho a mantener una relación cercana con ambos padres.
  • Un entorno estable y seguro.
  • Participación en decisiones importantes, dependiendo de su edad y madurez.

Además, se promueve el uso de la mediación familiar obligatoria, que evita juicios extensos y favorece acuerdos más humanos y centrados en los niños.

Después del divorcio: el cuidado no termina con la sentencia

Es un error pensar que todo termina al firmar el divorcio. Los efectos emocionales pueden extenderse por meses o años, por lo que es importante:

  • Observar cambios de conducta.
  • Mantener una comunicación abierta.
  • Acudir a psicólogos o terapeutas si fuera necesario.

Un buen divorcio no es aquel que se firma rápido, sino el que deja a los hijos emocionalmente seguros.

¿Es posible un divorcio sin trauma para los niños?

Sí, siempre que exista voluntad, empatía y apoyo profesional adecuado. Padres y abogados deben trabajar juntos para lograr un proceso lo menos invasivo posible, protegido legalmente pero también guiado por el corazón.

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